El envejecimiento general de la población, los cambios de los hábitos de vida (con un mayor aumento del interés por la práctica deportiva) y el sobrepeso son algunos de los factores que están provocando un aumento de los casos de artrosis diagnosticados en la población. Por todo ello, tanto si practicas habitualmente deporte como si no, es más que recomendable tener unos hábitos de vida saludables que ayuden a proteger las articulaciones, zonas sensibles de unión de dos o más huesos y que, habitualmente, están sometidas a un sobreesfuerzo importante. Además, por supuesto, de evitar el sobrepeso, tan perjudicial para la salud.

Uno de estos hábitos recomendables es llevar una dieta sana y equilibrada. De hecho. Hay alimentos que ayudan a proteger estas zonas del cuerpo fortaleciendo sus tejidos y membranas, lo que contribuye notablemente a evitar su deterioro (también existen otros productos que son contraproducentes como la berenjena, el tomate, la patata o el pimiento).  ¡Seguro que encuentras algunos que te pueden ayudar en tu tienda de alimentación habitual!

Cúrcuma

Esta semilla, empleada ya en la más remota antigüedad, ayuda a reducir la inflamación y problemas digestivos, según varios estudios.

Los cítricos

Especialmente la naranja es un alimento rico en antioxidantes, lo que lo convierte en un aliado  a tener en cuenta para proteger las articulaciones. También hay estudio que avalan esta afirmación.

Aceite de oliva

El zumo de la aceituna se ha demostrado que ayuda a combatir la rigidez articular y el dolor en casos de artritis reumatoide. Actualmente, en las tiendas de alimentación ecológica se puede encontrar una amplia variedad de aceites de oliva ecológicos, muy ricos en antioxidante polifenoles y ácidos grasos omega-3, dos antioxidantes naturales muy potentes. Además, al producirse de manera natural, sus propiedades son mayores que la del resto de aceites. Por fortuna, es un alimento imprescindible en nuestra dieta mediterránea y en otras como la comida italiana.

Verduras crucíferas

El brócoli, la coliflor, la col china, el repollo o el nabo son algunas verduras crucíferas que protegen el organismo del desarrollo de la artritis gracias a sus nutrientes,  vitaminas y minerales sobre todo.

Jengibre

En los últimos años su uso se ha extendido para mejorar los efectos de la artrosis en el organismo, aunque desde muy antiguo se ha empleado como remedio natural para las náuseas, migrañas o tensión alta.

Minerales naturales

Los alimentos son importantes continentes de nutrientes naturales como el magnesio, el azufre y la vitamina D, entre otros. El primero es recomendable consumirlo para proteger los huesos y se puede encontrar en alimentos como las espinacas, las acelgas o algunos frutos secos como el sésamo o los piñones. Por su parte, el azufre, muy presente en pescados, aves y carnes magras (sin abusar) ayuda a reducir los síntomas de la artritis de rodilla según algunos estudios. Por último, la vitamina D de los pescados azules y algunos lácteos y panes, impiden el desarrollo de la artritis reumatoide.

Además, otro aliado natural es el sol, que se ha demostrado que ayuda a sintetizar el calcio ingerido en los lácteos y en las verduras de hoja verde, aunque como ocurre con otros casos, debe ser consumido con precaución.