Actualmente cada vez más aumentan los casos de artrosis, situándose en una cifra alrededor de 300 millones de personas a nivel mundial y en España más de siete millones son las personas afectadas por esta enfermedad.

Desde los años 90, los expertos afirman que el número de personas que padecen esta enfermedad se ha duplicado. Ya no solo se considera un problema de personas mayores, sino que también afecta a los jóvenes: el proceso del desgaste articular puede comenzar desde los 20 años y ser diagnosticado a los 40-45, cuando el paciente acude al médico y comienza a usar crema artrosis específicas.

Un ejemplo es el caso de Mario Vaquerizo, quién confesó hace unos meses en una entrevista a la voz de Galicia que padecía de artrosis degenerativa. Es una enfermedad que tendrá para siempre y que la única solución para los dolores es “hacer ejercicio”.

Factores que pueden alterar una artrosis precoz

Esta enfermedad crónica una vez diagnosticada, convive con la persona afectada el resto de su vida. Algunos de los factores que pueden provocar la artrosis precoz son:

– Genética: Puede darse el caso que tenga una predisposición según la genética a  disponer de una enfermedad hereditaria de una artrosis prematura.

– Correr en exceso o de forma incorrecta: Cuando se practica un ejercicio de intensidad superior, el no utilizar un calzado adecuado y una posición correcta, conlleva a que sufran las articulaciones de cadera y rodillas.

– Obesidad: Provoca que las articulaciones se esfuercen y sobrecarguen, por lo tanto su deterioro es anticipado.

– Errónea alimentación: El no ingerir alimentos necesarios, es la clave por la que puede anticiparse en los jóvenes.

– Posturas forzadas y mantenidas: Realizar actividades o posiciones forzadas, da lugar a largo plazo a sufrir sobrecargas musculares.

– Traumatismos: Las fracturas en el pasado y el mal cuidado de éstas, puede provocar una anticipación de dicha enfermedad.

Todos estos factores inducen a padecer en un futuro la aparición en mayor o menor medida de artrosis. Además de no tener cura, puede ser progresiva y avanzar con rapidez dependiendo de cada persona, sobre todo, si no se sigue un tratamiento para articulaciones eficaz.

Por ello es necesario un tratamiento específico para cada individuo, como realizar ejercicios específicos, uso de cremas que frenen su avance y evite los dolores como es el caso de la crema Artrosy, realizar una buena dieta que beneficie a las articulaciones y seguir las recomendaciones de los profesionales.

Es importante conocer la enfermedad a fondo y asumir unos buenos hábitos de vida ya que son la clave principal para sobrellevarlo. Todo esto debe ir acompañado de una actitud mental positiva y no sobrecargar las articulaciones en tu día a día.