La artrosis es una enfermedad que afecta a las articulaciones y que puede comenzar a dar las primeras señales cuando eres joven. Se produce por un “envejecimiento de los huesos” y tejidos blandos articulares, como es la cápsula sinovial o el cartílago originando dolor, inflamación e impidiendo realizar con normalidad algunos de los movimientos cotidianos. Afortunadamente, hoy en día existen tratamientos para articulaciones que ayudan a aliviar los síntomas.

Si esta enfermedad que afecta sobre todo a las articulaciones ya ha empezado a desarrollarse, hay fórmulas para aliviar molestias. Te explicamos cómo prevenirlas.

Primeros signos a tener en cuenta

El cuerpo te puede enviar señales que te permita conocer que se están produciendo los primeros síntomas de artrosis:

1. Dolor: Existen dos tipos de dolores muy característicos de la artrosis. La primera es ocasionada tras realizar un esfuerzo físico y la segunda por motivo de estar un largo periodo de tiempo sentado y desaparece al cabo de unos minutos al volver a realizar otra actividad.

2. Notas los cambios del tiempo: Las condiciones climatológicas, es otro de los factores que afecta a los dolores articulares.

3. Crujidos: Es un síntoma temprano que podría indicar que el cartílago de tus articulaciones se está deteriorando.

4. Menor movilidad: Si te sientes limitado en realizar ciertos movimientos, es otro de los síntomas.

Causas principales

Como enfermedad degenerativa es de lenta progresión y de difícil prevención, pero tus hábitos de la vida cotidiana dependen de ti y son posible corregirlos.

¿Te sobran algunos Kilos?: El sobrepeso, puede sobrecargar y agravar determinadas articulaciones como las rodillas

¿Repites movimientos? Determinadas actividades y sobre todo laborales, puede llegar a largo plazo, a sobrecargar las articulaciones. Una buena medida, sería adoptar medidas de higiene postular en el trabajo, permite reducir su impacto.

¿Qué deporte practicas? Si realizas actividades físicas elevadas o de gran impacto, tiene mayor riesgo a desarrollar la enfermedad. Según los expertos, el problema no está en llevarla a la práctica, sino en no hacerlo de forma adecuada, pudiendo dañar a los cartílagos de las articulaciones

¿Tienes antecedentes? Los problemas articulares, está relacionado con la herencia genética. Conviene cuidar los hábitos de vida y consultar al médico para tomar medidas.

Primeros cuidados

En determinadas épocas del año, los síntomas de la artrosis pueden empeorar y eso hace que aumenten las consultas al médico. Por ello, os vamos a facilitar algunas recomendaciones para que permita conocer mejor la enfermedad y aumentar la calidad de vida. Lógicamente, es recomendable combinar todas estos consejos con el uso de una crema para articulaciones como Artrosy.

1. Realizar deporte es una actividad que te permite aliviar síntomas como el dolor y la rigidez. Por ello, si lo practicas entre 3 y 5 días a la semana, unos 30 minutos bastan para notar los beneficios. Algunas de las actividades que podrías practicar para ayudarte a combatir dicha enfermedad serían:

Caminar: El senderismo es unos de los ejercicios más recomendables y completos para evitar que la artrosis empeore.

En el agua: Natación, aquagym… es otro ejercicio físico que te permite trabajar las articulaciones y no sobrecargarlas

Flexibilidad: Yoga, taichí…. Consisten en movimientos lentos que ayudan a mejorar la rigidez y reducir el dolor

Pesos ligeros: Los ejercicios con pesos ligeros, te permite mejorar la musculatura y gracias a su desarrollo protege las articulaciones.

2. En la mayor parte de las ocasiones, el calor es beneficioso para tratar la artrosis. Se puede utilizar una esterilla eléctrica o bolsa de agua caliente colocadas sobre la articulación dolorosa, con ello permite calmar el dolor y relajar la circulación. En otras situaciones, la articulación artrósica puede tener un brote inflamatorio, por lo que lo ideal es aplicar en la zona afectada frío local con bolsas de hielo.

3. Otro punto importante, sería mantener un peso corporal adecuado. Ya que el sobrepeso es una de las causas que agrava la enfermedad o que provoca la iniciación de ésta.

4. Utilizar calzado adecuado, es decir, emplear calzado de suela gruesa que amortigüe la fuerza del impacto del pie para aquellos con artrosis lumbar, de caderas o de rodillas.

5. Por último, evitar sobrecargar las articulaciones. No coger pesos excesivos, procurar no caminar por terrenos irregulares y no estar demasiado tiempo de pie.