La gonalgia también denominada como dolor de rodilla, es una enfermedad frecuente en personas de todas las edades, ya que según diversos estudios realizados: El 80 % de la población ha padecido dolor de rodilla al menos una vez en su vida con anterioridad a los 40 años. Por ello podemos decir que no se trata sólo de un hecho que se produce en personas mayores, sino que abarca mayor extensión de edad.

INDICIOS Y CAUSAS PRINCIPALES DEL DOLOR

El lugar y la magnitud del dolor de rodilla puede variar según cada caso. Los indicios o signos que en ocasiones acompañan al dolor de rodilla y que requieren un tratamiento para articulaciones son los siguientes:

  • Imposibilidad de enderezar íntegramente la rodilla
  • Hinchazón e inflexibilidad
  • Enrojecimiento de la zona afectada
  • Sonidos de crujidos
  • Debilitamiento o Inestabilidad al colocarse en una posición

El dolor puede producirse por lesiones, complicaciones mecánicas y algún tipo de artrosis entre otros. Algunas de las lesiones más usuales son: Lesión del ligamento cruzado, fracturas, Desgarro de menisco, Bursitis de la rodilla y tendinitis rotuliana.

FACTORES DE RIESGO

Hay diversas causas que pueden incrementar el riesgo de sufrir problemas de rodilla, entre ellos se encuentran:

  • Sobrepeso u obesidad: Aumenta el esfuerzo de las articulaciones de las rodillas, incluido en actividades cotidianas o más comunes como subir escaleras o caminar. Además de incrementar el riesgo de padecer artrosis.
  • Antecedentes en lesiones : Tener una lesión con anterioridad hace más previsible desarrollar nuevamente una gonalgia
  • Desarrollo de determinadas actividades deportivas y ocupaciones: Algunos deportes requieren mayor intensidad y producen un impacto reiterado en las rodillas, provocando en un futuro lesiones. Por otro lado, en trabajos que precisan de un continuo esfuerzo en dicha articulación puede ocasionar un aumento del riesgo.
  • Carencia de flexibilidad o fuerza muscular: Los músculos ejercitados proporcionan estabilidad y protección a las articulaciones, además la flexibilidad ayuda a adquirir una amplitud completa del movimiento.

¿CÓMO PREVENIR LA GONALGIA?

  • Realizar ejercicios con precaución: Asegúrate de realizar los ejercicios con una técnica y movimiento lo más correcta posible. Si ya dispones de un dolor articular o artrosis, los ejercicios más recomendados son: natación, aquaeróbic u otra actividad que ocasione menos impacto, al menos dos días a la semana.
  • Conseguir fortaleza y flexibilidad: La debilidad muscular es una de las causas de las lesiones de rodilla. Realizar un entrenamiento que te permita fortalecer y mejorar la flexibilidad en los músculos te permitirá reducir lesiones futuras.
  • Lograr un peso adecuado: Es una de las mejores alternativas para cuidar de tu salud y rodillas. Todo peso adicional implica un esfuerzo para tus articulaciones y con ello, aumenta el riesgo de lesiones y artrosis

Complementario a estos consejos y ejercicios, es conveniente el uso de cremas que frenen su avance y evite los dolores como es el caso de Artrosy. Dicha crema, funciona como un tratamiento articular con ingredientes naturales y sin efectos secundarios. Caracterizada por una alta eficacia en ayudar a las articulaciones que sufren estados inflamatorios, de dolor y con limitación de movilidad.