¿Qué son las articulaciones facetarias? Son las piezas o partes de las vértebras que se encargan de mantener la unión entre vértebras. Estas permiten, al igual que otra parte del cuerpo ciertos movimientos imprescindibles como inclinarse o levantar el torso. Los dolores de lumbares y cervicales son provocados por la inflamación de estas articulaciones facetarias.

Señales de dolor, principales síntomas

Cuando estas articulaciones que unen, impiden el normal movimiento de las vértebras, que se inflaman generando dolor y rigidez.  El principal síntoma de alerta es el dolor. Se trata de un dolor lumbar originado en la articulación intervertebral posterior (articulación facetaria). Se puede irradiar hacia nalgas o parte posterior de los muslos.

En la zona cervical, la dificultad para rotar la cabeza, o girar el cuerpo entero de izquierda a derecha o viceversa son algunas de las consecuencias de los afectados por este síndrome.

En muchas ocasiones se tiende a emplear un anti-inflamatorio tópico como son las cremas para articulaciones con el fin de calmar el dolor.

Este dolor se agrava si la persona permanece mucho tiempo de pie, lo cual comprime en mayor medida las articulaciones ubicadas entre las vértebras.

¿Cuál es el tratamiento?

Existen dos tratamientos a aplicar en relación con el síntoma facetario

  • Tratamiento conservador (el más utilizado)
  • Tratamiento invasivo

¿Cuál es el tratamiento conservador?

A la hora de llevar a cabo el tratamiento conservador, se pueden emplear distintas técnicas: En una primera fase se emplea el láser como un analgésico. Esto es debido a la liberación de ciertas sustancias que aminoran la sensación de dolor. Es decir, cuando el cuerpo libera la serotonina. La segunda es mediante la técnica de reposicionamiento de las articulaciones, disminuyendo la fricción y presión que ejercen estas articulaciones.

En tercer lugar, los tratamientos para articulaciones realizado por fisioterapeutas, que siempre son favorables. Ayudan a fortalecer la columna. Y si se acompaña de la aplicación de una crema articulaciones específica, hará que este proceso de recuperación sea más rápido.

¿Cómo es el tratamiento invasivo?

Esta segunda terapia, es un poco más agresiva y menos utilizada. De hecho, solo se emplea como plan “B”, si el primer tratamiento no surge efecto.

Consiste en infiltrar anestésicos y cortisona en el nivel de las articulaciones.

Como tratamiento muy natural, no invasivo, sin contraindicaciones ni efectos secundarios está la crema o gel articular Artrosy, que favorece la reducción del dolor y que puede actuar como complemento de los otros tratamientos descritos. La acción anti-inflamatoria de sus cinco fitoterapéuticos darán casi de inmediato un efecto analgésico y así se verá aminorada esta desagradable sensación de dolor. Y gracias a sus otros tres elementos condroprotectores, ayudará a recuperar la zona dañada, dentro de las posibilidades de esta, para evitar recaidas constantes.