Dolor en las Articulaciones

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Problemas de visión y dolor de espalda

Pasamos entre 8 y 11 horas al día usando dispositivos de pantalla

Aunque parezca increíble, una graduación incorrecta de nuestra vista puede desencadenar en problemas cervicales y de espalda en general. Muchas veces hemos ido hablar sobre que nuestro cuerpo está conectado, somos un único organismo que necesita del correcto funcionamiento de cada uno de sus sistemas para que el resto lo hagan correctamente. Los problemas de visión y el dolor de espalda tienen una estrecha relación por los siguientes motivos:

Causas que relacionan los problemas de visión con el dolor de espalda:

  • Cuando nuestros ojos no enfocan de forma correcta, nuestra columna tiende a inclinarse hacia adelante cargando así la zona dorsal.
  • Pasamos entre 8 y 11 horas al día con dispositivos de pantalla. Cuando se trata del ordenador, nos acercamos más de la distancia correcta (60-70cm). En esta posición los trapecios sufren un exceso de carga.
  • Cuando usamos el móvil, exponemos nuestros ojos a un exceso de luz que además perjudica nuestras cervicales. La distancia correcta para ver la pantalla del móvil debe ser de 30-40 cm. A menos distancia, tendemos a agachar el cuello. Recuerda que siempre es mejor acercar el brazo que inclinar la cabeza, aunque en la práctica nos resulte más incómodo.

¿Qué ocurre si tenemos una graduación incorrecta?

Pensamos que una graduación incorrecta es aquella que te indica menos dioptrías de las que tu ojo necesita, pero lo cierto es que, un exceso de dioptrías también está dañando a tu salud visual. Es lo que se conoce como hipercorrección de la vista.

Usar unas gafas de óptica correctas y con la graduación de un óptico titulado no sólo es un beneficio para tu vista, sino para tu espalda, hombros y cuello.

Una correcta higiene postural garantiza salud tanto para tu musculatura como para tu vista. Además, reduce significativamente la aparición de migrañas, cefaleas, vértigos y otros problemas derivados de las cervicales.

¿Es normal que duelan las articulaciones en el embarazo?

Sí. El dolor de articulaciones durante el embarazo es normal y se explica por los cambios físicos que se producen durante este proceso.

Durante el embarazo se producen diversos cambios hormonales que tienen como finalidad adaptar al cuerpo para alojar al feto en su interior y soportar su crecimiento a lo largo de los nueve meses.

Estos cambios hormonales tienen también, como último fin, preparar al cuerpo para el parto. Con ellos, se aflojan los tejidos del cuello uterino y el suelo pélvico; pero al mismo tiempo, también los ligamentos de las articulaciones, haciéndolas más vulnerables.

Asimismo, se va produciendo paulatinamente un aumento de peso que puede llegar a ser de entre 10 y 15 kilos. La consecuencia directa sobre los músculos y las articulaciones es que tendrán que soportar una carga adicional durante varios meses, lo que inevitablemente hará que se resientan.

La primera y principal afectada por este aumento de peso es la espalda y su columna vertebral. Sin embargo, a medida que avanza el embarazo y aumenta la carga sobre las articulaciones, irán siendo más las que empiecen a molestar o doler.

Otro efecto habitual, en este caso a partir de la segunda mitad del embarazo, es la retención de líquidos. A esta retención se asocia el síndrome del túnel carpiano, muy común entre las embarazadas, el cual provoca entumecimiento o dolor en manos y muñecas, especialmente por las noches.

Su origen está en los nervios del canal carpiano, que se encuentran sometidos a esfuerzos muy superiores a los que tiene que soportar normalmente. Una recomendación para aliviar el dolor que éste provoca es, a la hora de dormir, buscar una posición que permita mantener manos y muñecas en una posición relajada y que no las sobrecargue.

Cómo aliviar el dolor de articulaciones durante el embarazo

Junto con una crema para articulaciones, existen otros muchos remedios naturales que pueden complementar sus efectos y ayudar a reducir el dolor articular.

Aplica calor o frío

El calor ayuda a liberar tensiones y puede aliviar dolores en las articulaciones. Para ello puedes darte un baño caliente o aplicar calor sobre las zonas afectadas con una manta eléctrica. También puedes probar con el frío colocándote bolsas de hielo en las articulaciones. ¡Alterna ambos métodos y comprueba cuál te funciona mejor!

Evita el estrés

Las situaciones de tensión mental tienen un reflejo en el cuerpo y las articulaciones se resienten de ellas. Evítalas y prueba con actividades como el yoga o con masajes terapéuticos que, además de conseguir relajación mental, también ayudan a prevenir la retención de líquidos.

No realices grandes esfuerzos

Los músculos y las articulaciones ya soportan una carga suficientemente grande con el aumento de peso que se produce durante el embarazo. Así que, durante esos meses, trata de no someterlos a mayores esfuerzos y evita cargar con objetos pesados.

Haz ejercicio físico moderado

La actividad física ayuda a fortalecer las articulaciones y las mantendrá protegidas por lo que, aunque por las molestias pueda apetecerte menos, es importante realizarla de forma regular. Algunas de las actividades recomendadas durante el embarazo son los paseos, la natación o el pilates.

 

Gonalgia o “dolor de rodilla”

La gonalgia también denominada como dolor de rodilla, es una enfermedad frecuente en personas de todas las edades, ya que según diversos estudios realizados: El 80 % de la población ha padecido dolor de rodilla al menos una vez en su vida con anterioridad a los 40 años. Por ello podemos decir que no se trata sólo de un hecho que se produce en personas mayores, sino que abarca mayor extensión de edad.

INDICIOS Y CAUSAS PRINCIPALES DEL DOLOR

El lugar y la magnitud del dolor de rodilla puede variar según cada caso. Los indicios o signos que en ocasiones acompañan al dolor de rodilla y que requieren un tratamiento para articulaciones son los siguientes:

  • Imposibilidad de enderezar íntegramente la rodilla
  • Hinchazón e inflexibilidad
  • Enrojecimiento de la zona afectada
  • Sonidos de crujidos
  • Debilitamiento o Inestabilidad al colocarse en una posición

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