Este post trata sobre una enfermedad compleja y dolorosa, que afecta a una o más extremidades y al menos a una articulación. Nos referimos a la enfermedad de Sudeck, también conocida como síndrome del dolor regional complejo, algodistrofia, simpatalgia o distrofia simpático refleja, entre muchas otras denominaciones.

La incidencia de esta enfermedad es variable y oscila entre el 2%-25% de la población. Aunque estadísticamente es más frecuente en mujeres jóvenes que en hombres, lo cierto es que puede afectar a hombres y mujeres de cualquier edad. En España hay unas 70 personas diagnosticadas con esta patología.

El gran número de factores que pueden precipitarla, su inespecificidad diagnóstica y su no claramente esclarecida etiopatogenia, hacen que la enfermedad de Sudeck sea un cuadro complejo tanto para quien la padece como para quien debe diagnosticarla y tratarla.

Generalmente (en un 50% de los casos), la Enfermedad de Sudecks produce después de un traumatismo, como operaciones, fracturas e incluso un esguince, aunque una cuarta parte de los casos es de etiología desconocida. La articulación afectada, con el tiempo, se vuelve rígida, tendones y músculos se contraen y se producen trastornos tróficos en la piel, acompañados de una sensación de ‘quemazón’, una sensibilidad extrema en la zona y dolor al mínimo roce (con la ropa o incluso el propio viento). En una etapa avanzada, la parte del cuerpo afectada puede perder la función.

sudeck

De forma esquemática, podríamos identificar las siguientes fases de esta enfermedad:

  • Fase 1. Dolor y quemazón, asociado a rigidez muscular o articular, trastornos en la sudoración local y sensibilidad extrema en la zona (como alodinia térmica, hiperalgesia y disestesias).
  • Fase 2. Aparición de edema, con cambios en la coloración de la piel, temperatura e hiperhidrosis, intensificación del dolor, aumento de la alodinia térmica y severa restricción del movimiento articular.
  • Fase 3. Dado que el movimiento produce dolor, el paciente puede disminuir el movimiento hasta el punto de dejar la mano o el pie en una posición fija. Aparece así la atrofia muscular, atrofia de dermis y epidermis, y contracturas musculares.

Aunque durante la fase inicial los síntomas se localizan en la zona de la lesión, con el tiempo se van extendiendo. La enfermedad puede propagarse de distintas formas: de manera“continua”, donde la propagación es ascendente (del pie a la cadera, por ejemplo); de ‘espejo’, propagándose hacia la extremidad opuesta, o de forma ‘independiente’, propagándose a otra parte del cuerpo.

La duración de la enfermedad es variable, En alguno casos el dolor continúa como mínimo dos años, pero en otros se mantiene de forma indefinida. Algunos pacientes tienen períodos de remisión, que pueden durar semanas e incluso años, o bien de exacerbación.

Tratamiento de la enfermedad

El tratamiento de la Enfermedad de Sudeck está dirigido fundamentalmente a los síntomas, que se tratan de manera combinada con medicamentos, terapia física y ocupacional. Dado que es una enfermedad crónica, en algunos pacientes es necesario también tratamiento psicoterapéutico.

Para mejorar o mantener la movilidad, son adecuadas medidas como inmovilizar la extremidad, el drenaje linfático, ejercicios de fisioterapia y electroterapia o gimnasia acuática.

Ante la persistencia e intensidad del dolor, se sigue además un tratamiento farmacológico con analgésicos. Los medicamentos que se emplean van desde fármacos anti-reumáticos no esteroides, derivados de morfina sintética o antidepresivos para los trastornos del sueño, hasta otros específicos para los dolores debidos a un trastorno del sistema nervioso simpático que provocan la inhibición del sistema nervioso simpático o contra los espasmos musculares.

Desde aquí, recomendamos además el uso de Artrosy, una crema de base natural con ocho principios activos, eficaz en casos de poca movilidad, dolor, inflamación y deterioro.

Si quiere ampliar información sobre esta enfermedad, le recomendamos que consulte la página del NINDS  o también puedes seguir en Facebook a la asociación española Adisire, un grupo de personas afectadas por esta enfermedad y sus familiares.

Foto principal: http://www.sindrome-de.org