Las rodillas son las articulaciones más grandes de nuestro cuerpo y, por ello, debemos ser especialmente cuidadosos con ellas, pues gracias a ellas podemos andar, saltar, correr y realizar multitud de movimientos. Esta precisamente es una de las causas que provocan dolor en ellas, y es que no paran casi nunca de usarse. De hecho, nadie está exento de librarse de estas dolencias, pues los problemas de rodillas no entienden ni de sexo, ni de edad, por lo que la mayoría de la población los sufre en alguna etapa de su vida. En el presente artículo vamos a tratar de analizar las causas más frecuentes que los provocan.

Un dolor con orígenes diversos

Antes de nada, hay que señalar el actual ritmo de vida como uno de los factores que han contribuido negativamente, pues según expertos traumatólogos, el hecho de que los trabajos sean cada vez más sedentarios, el uso del coche o de otros transportes no “saludables” y la práctica de diversos deportes como el tenis (o pádel), triatlón… a edades avanzadas casi sin preparación o con sobrepeso, son hechos que contribuyen decisivamente a la aparición de dolencias en las rodillas. No en vano, entre las principales causas –junto a la artrosis y las secuelas de accidentes de circulación- se encuentran también las lesiones deportivas.

1.- Deporte en exceso. Nunca el deporte es negativo, pero a la hora de practicarlo siempre debemos tener en cuenta nuestras limitaciones, sobre todo, si se sufre de sobrepeso o no se tiene una rutina habitual de ejercicios. Además, practicarlo en exceso puede acarrear problemas en las rodillas, como  sobrecargas, derivadas de un uso excesivo (giros bruscos…). Para evitarlo, lo recomendable es realizar ejercicios de calentamiento y otros que favorezcan el fortalecimiento de la musculatura.

dolor rodilla

Hacer deporte sin calentamiento puede causar problemas en estas articulaciones.

2.– El sobrepeso. Aunque el sobrepeso también perjudica a nuestra salud de otras formas, es preciso tener en cuenta que sobre las rodillas recae todo el peso de nuestro cuerpo, por lo que un exceso de kilos complica que hagan bien su “trabajo”, por lo que más tarde o más temprano aparecerán los problemas.

3.- Utilizar calzado inadecuado. La forma en la que pisamos influye directamente en las rodillas, por lo que cualquier problema en ese sentido provocará consecuencias en las articulaciones en medio y largo plazo. Por ello, los expertos recomiendan emplear un calzado que se ajuste a nuestra forma de pisar. Este aspecto, aunque afecta a hombres y mujeres, es cierto que tiene mayor impacto en este último género, donde el uso de calzado con tacones está bastante extendido. No en vano, existen estudios que demuestran que este tipo de calzado, que obliga a realizar pasos cortos y a caminar con las rodillas un poco flexionadas, perjudica a la articulación seriamente.

4.- Malos gestos o posturas. En nuestro día a día, en ocasiones, realizamos gestos de manera brusca. Además, al levantarnos de la cama o de una silla tras estar mucho tiempo sentados en la misma postura, practicar la lectura en posiciones poco confortables de forma prolongada o bajar escaleras de forma acelerada, entre otros. Si sufres alguna contractura en la zona del cuello o en la espalda (las más habituales en el musculo trapecio o parte dorsal-lumbar), recuerda que puedes aplicarte Artrosy cada tres horas, es una crema con varios principios activos naturales con efecto antiiflamatorio-analgésico de eficacia rápida y duradera. En un próximo artículo abordaremos este punto con mayor profundidad. También existen otras razones como la ‘condromalacia rotuliana’, que se trata de un daño en el cartílago que recubre la parte trasera de la rodilla.

5.- Artrosis. Esta dolencia, que ya afecta en nuestro país a más de dos millones de personas, comienza su desarrollo de forma lenta hasta convertirse en un fuerte dolor que va aumentando con el paso del tiempo. Por regla general, afecta a una de cada cinco personas mayores de 60 años e, incluso, puede llegar a invalidar a la persona que la sufre, especialmente, si se trata de la rodilla, columna o cadera.

¿Qué hacer?

Desde el blog Dolor en las Articulaciones recomendamos encarecidamente, que si el dolor aparece de forma progresiva sin ninguna causa previa (traumatismo…) y si se cuenta con más de 60 años o con sobrepeso, se acuda a un médico especialista, pues podrían comenzar a sufrir artosis. Por otro lado, si las molestias se deben a una mala postura, el hecho de ir a un fisioterapia puede poner fin a este sufrimiento.

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Fuente: El País.